Pionera del surrealismo en México y maestra de lo onírico, lo místico y lo científico en la pintura
María de los Remedios Alicia Rodriga Varo y Uranga (1908-1963) fue una pintora surrealista española nacionalizada mexicana. Tras exiliarse durante la Guerra Civil Española, encontró en México un entorno fértil para desarrollar su arte único.
Su obra combina elementos del surrealismo con influencias del ocultismo, la alquimia, la ciencia y la filosofía oriental. Sus pinturas, meticulosamente detalladas, exploran temas como la transformación, el viaje interior, la conexión entre lo humano y lo cósmico, y la búsqueda del conocimiento.
Varo creó un universo visual propio donde figuras andróginas, máquinas místicas y paisajes imposibles coexisten en armonía simbólica, convirtiéndola en una de las artistas más originales del siglo XX.
1960
Representa la liberación del inconsciente a través de símbolos surrealistas: mariposas que emergen de una figura femenina, cajas que contienen recuerdos y un paisaje onírico que refleja el proceso terapéutico.
1961
Una figura femenina es atraída por hilos invisibles hacia una torre mística. La obra explora la conexión entre lo terrenal y lo espiritual, y la búsqueda de respuestas más allá de lo material.
1961
Figuras encapuchadas avanzan en procesión hacia una torre iluminada, símbolo del conocimiento esotérico. La obra refleja la travesía iniciática y la búsqueda colectiva de la sabiduría oculta.
1961
Tres mujeres tejen el paisaje desde una torre suspendida en el aire. Esta obra maestra simboliza la creación del mundo a través del arte femenino y la conexión entre lo micro y lo macrocósmico.
1957
Un aula donde estudiantes aprenden magia a través de experimentos alquímicos. La obra fusiona ciencia y esoterismo, mostrando el aprendizaje como un acto de transformación personal y universal.
1962
Una figura femenina se descompone en partículas mientras flota en el espacio. Representa la disolución del ego y la transformación espiritual, temas centrales en la obra tardía de Varo.